Entonces la decisión "no será baladí" (como diría mi amigo Santos). Yo he planteado cuatro posibilidades
- Relacionado con la temática: lo he rechazado porque restringe la libertad a hablar de lo que considere oportuno.
- Abstracto: Nos inventamos un palabro o frase y a publicar como campeones. Me resulta impersonal y además necesitaremos de una buena capacidad creativa para elegir un nombre adecuado y que no quede anticuado con el tiempo (pienso seguir publicando entradas una temporadita)
- Marketiniano: Cogemos un concepto o frase que sea atractivo y venda. Inconvenientes: a estas alturas de siglo, los nombres típicos ya existen y puede ser una tarea complicada.
- Relacionado con el autor: tiene un aire pedante pero parece la decisión más equilibrada. Como mi creatividad está enfocada en otros cometidos he decidido adoptar la solución más sencilla y que además funciona a figuras de la blogosfera (si, ya se que hay otros o que todo es opinable, pero a mi me gustan) como Enrique Dans o Martin Varsawsky
El caso es que barajé un nombre pero al final lo descarté porque no me parecía que fuera a ser entendido por todo el público objetivo del blog y porque tenía miedo de que pudiera quedar anticuado o, lo que es peor, viciado. ¿qué os parece?:
"Mamá, yo quiero ser 2.0"

2 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada